3/2/11

¿Y la paciencia?

Para estar con niños hay que sentirse muy bien, muy lleno, muy feliz, pero cuando estas mal....es tremendamente dificil. Estos están siendo los peores momentos de educacíón en familia, noto que no tengo paciencia con ellos y muchas veces deseo que llegue la noche para estar en silencio, aunque las noches también tienen lo suyo, pues generalmente son horas batallando con recuerdos, miedos, angustias...Dice Anji Carmelo: "Temo las noches como los niños temen la oscuridad. Pero siguen viniendo y no puedo hacer nada"
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No tengo ninguna foto de Kai, por eso me
aferro a las de la pancita....
Tengo sentimientos de culpa constantemente, por no poder ocuparme de ellos como necesitan. No merecen una madre amargada ni triste y por esa razón entre otras muchas, he de seguir adelante con esperanza, con alegría y eso es lo que me propongo cada mañana, pero no noto que avance demasiado...Desde que comenzó el año hemos ido volviendo despacio con las rutinas intelectuales, la lectura en voz alta, pero ¡¡todo mi ser está tan lejos!!. Es como si estuviese dividida y ya sabemos, que las mujeres podemos estar en varios sitios a la vez...me siento aquí y allí...lejos muy lejos.
No es lógico, no es razonable, no puedo dejarme llevar....tengo cuatro maravillosos niños pequeños que me necesitan, me quieren y están aquí en la tierra todavía con nosotros. Quiero sentirme feliz y agradecida por tenerlos como hijos, por ser su mamá, pero la tristeza me envuelve, impregna toda mi existencia, una tristeza esperanzada pero tristeza al fin y al cabo.
Ayer leía en el libro "Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer" lo siguiente: "Muchísimas mujeres que han perdido bebés nunca han llorado apropiadamente su pérdida; de hecho se les decía: "Tienes otros hijos en casa", "Puedes tener más hijos" o "Debes ser fuerte". La aflicción se consideraba una especie de autocomplacencia. Pero lo que no es lamentado totalmente no se puede liberar....Precisa tiempo; precisa que la mujer se dé el tiempo y la libertad necesarios para hacer el duelo y sanar"
Con cuatro peques en casa, todo el día, he de encontrar el equilibrio, tampoco puedo estar llorando por las esquinas , de vez en cuando es inevitable... pero procurando que cada vez haya más sonrisas que lágrimas...

4 comentarios:

  1. Paloma...
    Paciencia es esto también, buscar la forma de seguir, pensar, preguntar, tomar decisiones, escribir, resistir, resistir y resistir.
    Me gusta leerte...
    Me ayuda la forma en que expresas tus sentimientos.
    GRACIAS PALOMA POR RESISTIR!
    Un abrazo fuerte y otro al azul.

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  2. Niña, no seas perfeccionista ;) No tengo hijos, solo una hermana en el cielo, vivió más o menos como Kai y no tengo más que el conocimiento de que existió muy poquito. Veo esa huella del pie de tu niño y se me ocurre que invita seguirle como si fuéramos niños y los niños sabes que lloran y se equivocan pero sin miedos complicados, sobre todo cuando todavía no han crecido.

    Llórale sin miedo. Un beso

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  3. Laura no entiendo como yo te puedo ayudar....te pongo siempre de ejemplo, pues mi hijo mayor tiene la edad que tenía Ludmila cuando murió y no puedo ni imaginar algo así...

    Gracias por tus palabras tan acertadas Galsuinda, llevo unos días tan tristeeee. Le lloro, le lloro....tanto que a veces me pregunto ¿cómo me quedan lágrimas? pero parece que nunca se acaban.

    Un fuerte abrazo para las dos y muchas gracias.

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  4. Paloma, yo de mi hermanita no tengo absolutamente nada de recuerdo. Solo sé existió y sé que nació y murió en el décimo aniversario de mi bautismo. Como no vivía con mis padres incluso tardé en enterarme. Estamos pensando una época muy dura e intento recordarla para que sea la dueña, señora e intercesora de sus numerosos hermanos. Falta nos hace.



    No sé cómo consolarte, llora que eso es bueno, es un don poder llorar. Es un don. Tengo una amiga que por una enfermedad no puede llorar y tiene graves problemas de salud mental, es una santa peor no puede derramar ni una lágrima, eso la consolaría mucho... derrama tus lágrimas con agradecimiento, ya verás.

    Un beso

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