22/1/11

¡¡Que se pare el mundo!!

La nuestra es una sociedad enferma y pienso que se debe en parte, a que no se nos permite vivir los acontecimientos tal y como vienen, intensamente, en lo bueno y en lo malo, exteriorizando y manifestando lo que sentimos.
Poco antes de marcharCuando nace un niño, siempre he dicho que se tendría que parar el mundo, pero la mayoría de las personas pretenden que enseguida todo vuelva a la normalidad, que el recién nacido se acostumbre a estar solo, que tú no le cojas mucho para que no quiera estar siempre en tus brazos, que el bebé vaya espaciando tomas, que duerma solo, que sea independiente, que la pareja tenga "su tiempo"
Por supuesto, que está terminantemente prohibido llorar durante el puerperio, no les hables de las hormonas, del agotamiento, del proceso que estás viviendo, porque te mandan rápido ansiolíticos y te diagnostican una depresión postparto. Tienes que estar radiante, feliz, de buen humor, espléndida...aunque no puedas dormir ni dos horas seguidas...
Pero eso es cuando te conviertes en madre, ¡¡pero cuando un hijo se muere!! ¡¡Absolutamente prohibido hablar del niño en tu presencia!! (es que no te lo quieren recordar) pero ¿se puede ser tan iluso? ¿pueden pensar que tú piensas en otra cosa? Puede haber momentos de "distracción" pero durante todo el día y toda la noche sólo sientes el dolor de "la ausencia". Por mucho que te reconforte la esperanza de que está bien, de que algún día volverás a estar junto a él para siempre, la ausencia duele y duele muchooooo.
¡¡Vamos!! que es mucho más recomendable hablarle a una madre o a un padre que se sienten desgarrados por dentro: del tiempo, del trabajo, de lo mal que está el mundo, de cualquier cosa menos de su hijo.....¿Y luego dicen que el mundo no está al revés? 
Hoy no puedo evitar sentir rabia y no me gusta.... a ver si al escribir sobre ello consigo que se esfume. Cuando estaba embarazada no tenía ningún sentimiento negativo (debía ser la íntima conexión con mi ángel), pero ahora de vez en cuando me vienen sentimientos de muchaaaaa, muchaaaaa rabia hacía todas esas personas que siendo tan cercanas han estado y están tan lejos, tan lejos...
Me imagino que se harán la siguiente  simplona regla de tres: niño pequeñito= pena pequeñita.
Como decía en el anterior post, estoy en un momento existencial, en el cual no me puedo permitir cerca a personas que no me quieren o no me pueden acompañar. El tiempo de duelo quizá no sea el más adecuado para ayudar a los demás...puede ser muy enriquecedor al igual que los puerperios, pero has de tener cuidado con todo aquello que te robe la poca energía que tienes. ¿Y cuando se junta puerperio con duelo? ...uf!!!!
El otro día estuvieron en casa unos buenos amigos y después de unas horas de charlar de todo un poco, de risas, de compartir...mi amiga me preguntó: ¿y tú como estás? inmediatamente rompí a llorar y entonces empezamos a hablar de la muerte, de cuando murió el padre de mi amiga, de Kai....mientras los niños seguían ruidosamente con sus juegos, hasta que de manera natural volvimos a hablar de otras cosas y ya...
Aquel SI fue un encuentro sanador, sin juicios, sin evitar hablar de lo que duele, dejando fluir la pena, donde nadie se sentía incomodo por la compañía de las lágrimas.....
¡¡¡Imagino que para acompañar al que está sufriendo hay que ser una persona excelente!!!
Mi corazón está y estará por siempre, muy agradecido a todas las almas generosas que estáis cerca, aunque sea a algunos kilómetros de distancia...


"...por fin dejó de luchar y sollozó libre, impotente y abiertamente, ahora que sabía que todo había terminado y que él había perdido lo que apenas acababa de encontrar...."
"El recuerdo le trajo nuevas oleadas de dolor y los sollozos se volvieron a adueñar de él, impidiéndole seguir hablando"  Kenneth Grahame "El viento en los sauces"

5 comentarios:

  1. Querida Paloma:
    Cuan identificada me siento en todo lo que dices...
    ¡Si hasta existen guías para familiares y amigos de padres en duelo por la pérdida de un hijo!
    Incluyen sugerencias de todo tipo, cuando de lo único que se trata es de acompañar desde la compasión, que significa: "sufrir juntos".
    Si no son capaces de compartir nuestro dolor me resulta difícil poder compartir otros aspectos de nuestra vida.
    Por suerte hay personas que nos mostrarán lo que llevan en su corazón a pesar de muchas veces estar lejos, como bien dices.
    Te mando un abrazo compasivo lleno de esperanza!

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  2. Laura yo estoy "absorta" ante la actitud de personas, sobre todo de la familia íntima, que han desaparecido, se han alejado, han decidido no se por qué razón "no acompañarnos".
    Y por el contrario, amigos que se han volcado, amigos virtuales que están ahí, desde el principio del embarazo y ayudándonos en el duelo.
    Un fuerte abrazo también para ti.

    ¡¡Compasión (con pasión) es una palabra hermosa!!!

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  3. He llegado a tu blog no sé muy bien cómo y he comprendido tan bien lo que dices....va a hacer un mes que mi pequeña Vicky de casi seis meses murió de muerte súbita...mi angelito que se marchó y con ella mi vida entera...desde entonces estoy rota de dolor y sólo pienso en cuánto falta para que la vuelva a ver.

    Tengo muchas amigas pero ninguna me entiende, ninguna sabe el dolor que siento, ni se lo pueden ni se lo quieren imaginar...creen que en poco tiempo se me tiene que pasar pero es que perder un hijo no se pasa....no se pasa nunca.

    Ahora son como desconocidas para mí.

    Me siento desesperada sin mi hija, se fue de un día para otro y no sé ni cómo sigo viviendo, me siento tan mal y estoy tan destrozada que me quiero morir. ¿Cómo hago para salir adelante? ¿Cómo lo haces tú?

    Gracias por leerme, no te conozco pero de alguna manera, me siento acompañada por tí y por tu dolor.
    Mercedes

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  4. Mercedes no te puedo decir nada, absolutamente nada que te calme. Tampoco puedo ni "imaginarme" tu dolor. No se si has leído la historia de Kai, pero mi hijo sólo vivió unos minutos, ya hacía tiempo que nos habíamos preparado para lo peor y además tengo cuatro hijos que tiran de mi....El dolor es inmenso pero no es comparable con el tuyo...
    ¡¡¡Pero perder a una hija de seis meses, de muerte súbita!!! Acabo de visitar tu blog y se me parte el alma, me encantaría poder quedar contigo y llorar juntas.
    ¿Has leído el poema de S. Agustín? A mi me calmaba muchooooo los primeros días.
    Aquí voy recopilando lo que encuentro por internet, lo que leo, hay foros en los que puedes contactar con mamás que están pasando o han pasado por situaciones parecidas (son las únicas que nos pueden comprender y ayudar)
    http://paideiaenfamilia.blogspot.com/p/sobre-el-duelo-la-muerte-perinatal.html

    A mi me ayuda mucho recordarle, hablar sobre él, escribir en el blog. Tengo un buen apoyo virtual pues escribí su historia y son muchas las personas que me han dejado comentarios, en fin...tenemos que ir buscándonos estrategias para "sobrevivir" y lo que a mí me sirve a ti tal vez no.
    A mi madre se le murió su primer hijo a los cuatro meses de edad, han pasado casi 43 años y jamás lo ha superado. Dificilmente puede hablar de su bebé sin llorar. Hay años en los que "aparentemente" se le ha olvidado el aniversario de su muerte y de repente se pone mala, no sabe que le sucede y....¡¡¡eso era!!! ¡¡que su niño se fue!!
    La muerte de un hijo no se supera jamás, se aprende a convivir con esa tragedia, porque es una tragedia y anti natural...
    Conocí también a una chica que tiene 10 HIJOS y perdió a su tercera hija, no se si a las pocas horas de nacer y me decía que jamás había pasado un día sin recordarla y si a ella se le olvidaba su ángelita se lo recordaba. (Han pasado 16 años...)
    Me gustaría poder calmar un poquito tu dolor, pero no puedo, te mando un abrazo fuerte, fuerte, fuerte y aquí estoy para cuando te apetezca compartir tu pena inmensa.

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  5. Hola Paloma
    Acabo de conocerte, en minutos que son extrañamente inmensos, interminables que han roto la dimension del tiempo.
    Tus lágrimas llegaron a mis mejillas con el duro viaje que implica un duelo de tal tamaño. Y aunque sea extrañamente lejana mi compania quiero acercarme a vos y darte un fuerte abrazo de silencio o palabras lagrimas o risas. Julian

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